Piedras de Ica II: De Ocucaje a la corte de España
Los Divulgadores
Javier Cabrera sabía que la comunidad científica no iba a aceptar sus teorías fácilmente. Piedras de Ica II: De Ocucaje a la corte de España
    Gliptolito Piedra de Ica con reina Sofia
    Print Friendly

    Piedras de Ica II: De Ocucaje a la corte de España

    17 Marzo, 2012 por
    Gliptolito Piedra de Ica con reina Sofia

    La reina Sofía de España mirando asombrada la piedra grabada que le envió el Dr. Cabrera. (Foto por J.J. Benítez)

    En la entrega anterior dejamos al Doctor Cabrera (1924-2001) casi aislado del mundo, descifrando los extraños dibujos grabados de las once mil piedras que había llegado a juntar y que guardaba celosamente en su casa-museo….la historia continúa.

    Javier Cabrera sabía que la comunidad científica no iba a aceptar sus teorías fácilmente. Por esto, a inicios de los años setenta, le entregó treinta y tres de sus piedras a su amigo Luis Hochschild para que este realizara estudios sobre el origen y antigüedad de los grabados. De acuerdo con la versión relatada por Cabrera, el resultado de los análisis realizados en la universidad alemana de Bonn, fue que los grabados eran muy antiguos. Cabrera nunca especificó la datación exacta del laboratorio, ni mostró los resultados de dichos estudios.

    De cómo las piedras de Ica se volvieron famosas

    En 1971, después del supuesto análisis europeo de las piedras y de sensacionales declaraciones de Cabrera a la prensa, el arqueólogo aficionado logró finalmente lo que venía buscando. Las piedras de Ica se convirtieron en el foco de atracción de los medios de comunicación peruanos.

    Los titulares de algunos periódicos de la capital peruana hicieron eco de un descubrimiento fabuloso, casi revolucionario. El diario Ultima Hora (2/9/71)  decía: “En Ica hay unas piedras raras que son un enigma”. El Dominical (28/8/71) publicaba: “El secreto de las piedras de Ica” y sostenía que “aún siendo difícil admitir cosas que sobrepasan a la imaginación, esto es posible, puesto que aquí, delante de nuestros ojos, están las piedras. Se pueden fabricar una, dos, tres o cuarenta pero no 11,000 piedras.” 

    Gliptolito piedras de Ica

    A la izquierda el Dr. Cabrera, y a la derecha la portada del libro “El enigma de los Andes” de Robert Charroux, que catapultó al gliptolítico Dr. Cabrera a la fama mundial. (Foto por J.J. Benítez)

    Este fue el inicio de la pasajera gloria que Cabrera vivió a comienzos de los años 70. Ahora, el Perú entero conocía a la humanidad gliptolitica y Cabrera tenia la oportunidad de convertirse en uno de los más importantes descubridores y arqueólogos de la historia.

    En 1974, el escritor e investigador francés Robert Charroux decidió incluir a las piedras del Dr. Cabrera en su famoso libro “El enigma de los Andes”.  Según Charroux, “las piedras provenían, posiblemente, de uno de los santuarios secretos donde los habitantes de la Atlántida dejaron inmensos testimonios de su avanzada civilización.” 

    El siguiente comentario de Charroux contribuyó no sólo a la credibilidad de Cabrera frente a la comunidad científica internacional, sino que de paso, hizo que el doctor iqueño y su tesoro pétreo alcanzaran la fama. Para Charroux, el hallazgo del Dr. Cabrera nos obligaba a reescribir la historia del mundo:

    “Hoy, 29 de abril de 1973, el doctor Cabrera Darquea ha abierto para mí el libro del pasado fantástico de los hombres. Es una revelación, un descubrimiento que influirá en mi caminar mental habitual y sin duda también en el de mis lectores. El Doctor Cabrera Darquea es no sólo el más grande descubridor del siglo, sino de todos los tiempos. Su museo de piedras y sus tesis abrirán dentro de algunos años la era del conocimiento verdadero que nos fue ocultado hasta ahora por las conjuras de mentira. Estaría orgulloso de ser su discípulo, si él lo quisiera, y desde aquí le dedico toda mi admiración y afecto.” 

    Gliptolito Ica, Cabrera

    A la izquierda el Dr. Cabrera con el reconocido investigador español de temas paranormales, Fernando Jímenez del Oso. A la derecha, lo acompaña el famoso periodista e investigador del fenómeno ovni, J.J. Benítez. (Fotos por piedrasdeica.es)

    En pocos meses, el Dr. Cabrera se convirtió en una celebridad a nivel mundial. Desde España, llegaron reconocidos investigadores de fenómenos paranormales como Fernando Jiménez del Oso y Juan José Benítez, quienes viajaron hasta el desierto de Ica para visitar el museo, ver las piedras y entrevistar a Cabrera. De Alemania, llegó el famoso Erich Von Daniken para tomarse fotos con Cabrera y con las piedras. La actriz norteamericana, Shirley Mac Laine, interesada en temas relacionados con la nueva era, también estuvo en el museo del Dr. Cabrera.

    Gliptolito piedras de Ica Cabrera

    A la izquierda el Dr. Cabrera junto a la famosa actriz norteamericana, Shirley MacLaine. A la derecha, junto al controvertido escritor e investigador, Erich Von Daniken. (Fotos por piedrasdeica.es)

    El Dr. Cabrera, convertido en una respetada autoridad con posibilidades de reescribir la historia del mundo, recibió la visita de la reina Silvia de Suecia.

    Gliptolitos Cabrera

    El Dr. Cabrera recibe la visita de la reina Silvia de Suecia. (Foto por piedrasdeica.es)

    Eso no es todo. En un esfuerzo intercontinental, el Dr. Cabrera decidió regalarle una de sus piedras más voluminosas a la reina de España. En la siguiente secuencia de fotos podemos apreciar como la piedra fue transportada desde Ica hasta el palacio de la Zarzuela en Madrid.

    Gliptolito Piedra de Ica en España

    A la izquierda, el pétreo obsequio del Dr. Cabrera a la reina Sofía llega a España. A la derecha, la piedra es entregada en el mismísimo Palacio de la Zarzuela en Madrid. (Fotos por J.J. Benítez)

    Gliptolito Cabrera Reina Sofia

    A la izquierda la reina Sofía observa estupefacta el tamaño de la piedra. A la derecha, la piedra es colocada en un lugar del jardín del Palacio de la Zarzuela. (Fotos por J.J. Benítez y piedrasdeica.es)

    Empiezan las dudas sobre las piedras de Ica

    Debido a las increíbles y extravagantes escenas representadas en las piedras, y a las extraordinarias teorías que estas sugerían, los expertos no las tomaron en serio. Para avalarlas, necesitaban que las piedras fueran recogidas de manera documentada, por arqueólogos profesionales.

    La realidad era otra. Cabrera no había documentado la procedencia de sus piedras pues simplemente las compraba a los artesanos de la zona, quienes eran huaqueros (los que saquean restos arqueólogicos) y no arqueólogos.

    En enero de 1975, la revista limeña Mundial publicó una nota sobre el Museo del Dr. Cabrera. La nota ponía en duda la autenticidad de las piedras y trataba de destruir las teorías del Cabrera sobre la humanidad gliptolítica. Según la revista, las piedras del Dr. Cabrera eran falsas porque los artesanos de la zona las fabricaban en sus talleres.

    En el reportaje aparecieron dos nombres que nos acompañaran hasta el final de esta historia: los artesanos Basilio Uchuya e Irma Gutiérrez de Arcapana. Ambos declararon para la revista, que ellos no habían encontrado ninguna piedra, sino que las fabricaban a través de un proceso artesanal. Basilio Uchuya fue arrestado por la policia de investigaciones del Perú. Sobre este incidente, la mujer de Basilio Uchuya declaró:

    “Hace varios días mi esposo y la señora Aparcana fueron llevados por unos señores del PIP (Policía de Investigación del Perú) para que declaren si las piedras son falsas o legítimas. Es decir, si las han grabado ellos o las han huaqueado. Y ya mi esposo dijo que todas las piedras que le vendió al doctor Cabrera fueron grabadas por él. Que no las ha desenterrado de ninguna parte. La señora Irma de Aparcana también dijo lo mismo”.

    Gliptolitos Basilio Uchuya Ica piedras

    El artesano Basilio Uchuya es quién le vendió la mayoría de las piedras grabadas al Dr. Cabrera. Según algunas investigaciones, Uchuya fabricó las piedras.

    En el Perú, como en muchos otros países, existen leyes que protegen los monumentos arqueológicos. Retirar restos arqueológicos sin permiso de las autoridades, como supuestamente lo venían haciendo los artesanos que le vendían las piedras al Dr. Cabrera, es un delito penado con multa y/o cárcel.

    Basilio Uchuya declaró que empezó fabricando piedras para vendérselas a los turistas y que nunca imaginó que el asunto crecería tanto. El reportaje de la revista Mundial incluyó también una nota de puño y letra del artesano Basilio Uchuya, en la que este  confesaba su culpabilidad.

    “Yo Basilio Uchuya Mendoza reconozco que todas las piedras del doctor Javier Cabrera han sido trabajadas por mí bajo el sistema quemado de piedra luego trazada con cierra doble filo y luego bañadas con barro y después son limpiadas con un pequeño trapo y después son embetunadas, este trabajo lo vengo realizando desde hace 10 años y a la única persona que le he vendido mi trabajo es al doctor.”

    El reportaje de la revista Mundial sembró la controversia en un tema, que de por sí, ya era complicado.

    Irma Gutierrez de Acarpana gliptolitos piedras ica

    La artesana Irma Gutierrez de Acarpana, quien confeso a a varios investigadores que ella y Basilio fabricaron las piedras grabadas y luego se las vendieron al Dr. Cabrera. (Foto por A.Veciana)

    El juego de Uchuya había empezado dos años antes. En 1973, Basilio Uchuya había declarado al investigador Erich Von Daniken, padre de la teoría que sostiene que extraterrestres visitaron la Tierra en el pasado, que él mismo fabricaba las piedras.

    Para los detractores de la humanidad gliptolítica, el Dr. Javier Cabrera Darquea era un falsificador que estaba en combinación con los artesanos de la zona. Para los defensores de Cabrera, esto era una maniobra de la comunidad científica peruana que no veía con buenos ojos la atención que Cabrera estaba recibiendo y que dudaba seriamente de la legitimidad de las piedras.

    El problema se hizo más grave cuando en las calles de Ica empezaron a venderse cientos, por no decir miles, de piedras grabadas muy parecidas a las del Dr. Cabrera.

    El famoso periodista de temas paranormales, Juan José Benítez, en su libro “Existió Otra Humanidad” (1975), presenta su versión de los hechos. Para él, las piedras que se vendían en el mercado negro eran evidentemente fabricadas por los artesanos tratando de imitar los motivos y dibujos de las que guardaba el Dr. Cabrera en su museo, que eran las auténticas.

    “Irma de Acarpana, al igual que Uchuya y el resto de las familias que habita Ocucaje, llevaba muchos años —posiblemente desde 1962— viendo las piedras que salían del fondo del desierto. Esto podía explicar perfectamente que los motivos elegidos por ella para «grabar» la piedra depositada sobre la arena de su corral fueran parecidos —o trataran de parecerse, para hablar con propiedad— a los de las auténticas «ideografías» de la colección de Javier Cabrera. En realidad —y según me confesó minutos después Tito Aisa—, el verdadero objetivo de la vieja Irma no era precisamente vender la piedra, sino «protegerse» de aquellos que realmente podían colocarla en apuros. Tito se refería, por supuesto, a los policías o arqueólogos oficiales. Aquella piedra a medio grabar era la mejor prueba de que ella «trabajaba» los cantos rodados…”.

    En la explicación de Benítez encontramos el argumento que el Dr. Cabrera y quienes defienden ciegamente la autenticidad de las piedras, han utilizado recurrentemente: los artesanos siempre dirán que las piedras son fabricadas por ellos mismos para evitar la pena de cárcel por retirar restos arqueológicos sin autorización del estado.

    Gliptolito Piedra Ica, Cabrera

    A la izquierda el Dr. Cabrera sosteniendo una de sus piedras. A la izquierda, la portada del libro de J.J.Benítez “Existió otra humanidad”, dedicado al tema de las piedras de Ica. (Foto por J.J. Benítez)

    Meses después del reportaje de la revista Mundial, Basilio Uchuya diría que se vio obligado a escribir la confesión que apareció en la revista. Según Basilio, el Dr. Cabrera le dijo que la única manera de evitar la pena de cárcel era confesando que él mismo fabricaba las piedras.

    Luego, Basilio Uchuya le contaría al periodista alemán Andreas Fischer que las piedras eran auténticas y que había declarado que eran falsas para evitar la cárcel.

    Ante tanta polémica, y con el fin de dejar en claro su posición, el Dr. Cabrera publicó, en 1976,  su libro “El Mensaje de las Piedras Grabadas de Ica”. En este, Cabrera presentó sus estudios, análisis y conclusiones sobre las piedras grabadas de Ica, y también se refirió a las declaraciones de los artesanos. Para Cabrera, algunas de las piedras que se vendían en la calle también eran auténticas y eran una cortina de humo para mantener en secreto el deposito de la humanidad gliptolítica!

    “Aquellos campesinos que abiertamente venden ejemplares de gliptolitos (piedras) en el caserío de Ocucaje, no creo que sean los que han hallado los depósitos que usó la Humanidad Gliptolítica para guardar las piedras. Los que conocen los depósitos extraen las piedras y las llevan al caserío con dos finalidades inmediatas: mantener la imagen que son producto de artesanía local y mantener en secreto el lugar de los depósitos. “ (Fragmento de “El Mensaje de las Piedras Grabadas de Ica”, 1976)

    Líneas más adelante, Cabrera sostiene que existe una mafia que se está enriqueciendo con la venta de estas piedras y que son ellos quienes han creado esta confusión. En su defensa, Cabrera hace hincapié en que en el reportaje de la revista Mundial, sólo aparece una piedra falsificada y que eso no es suficiente para acusar a los artesanos de fraude. Alega que si el plagio fuera real existirían más piedras y la revista Mundial habría mostrado fotografías de varias piedras falsificadas. 

    Para el Dr. Cabrera, alguien estaba orquestando un plan que tenía como objetivo terminar con la reputación de las piedras grabadas de Ica y de su descubridor.

    Cabrera estaba indignado. Su sueño se derrumbaba. La opinión pública empezó a ver las piedras del Dr. Cabrera como un fraude más.

    Gliptolito piedra Ica Cabrera

    Piedra grabada de la colección del Dr. Cabrera en la que se puede apreciar un extraño pájaro mecánico. (Foto por J.J. Benítez)

    Una de las maneras más simples de que Cabrera reivindicase el prestigio de sus piedras, era revelando el lugar de origen de las mismas, la ubicación de la fabulosa biblioteca en piedra de la humanidad gliptolítica. Un lugar al que se refirió de manera contradictoria en una entrevista realizada por el periodista J.J. Benítez.

    “Siempre que he solicitado permiso para realizar excavaciones se me ha negado. Ya sé que no soy arqueólogo. Pero, ¿es que acaso no se están concediendo esas licencias a personas que tampoco lo son? Yo he hecho un estudio. Dispongo de un plano y tengo, lógicamente, información que me pondría en la pista de ese depósito en menos de un mes. Yo no haré público jamás dicho yacimiento arqueológico mientras no tenga la seguridad de que el Ejército lo controla y protege… yo sé que el presidente de la República, cuando sepa verdaderamente qué es lo que encierra el suelo de Ica, nos proporcionará todo su apoyo. Parte de ese túnel donde se encuentran las piedras sufrió los efectos de un movimiento sísmico y quedó inclinado. La mayor parte de las piedras que constituyen la «biblioteca» gliptolítica rodaron y ocultaron gran parte de lo que acompañaba a las piedras grabadas”.

    En 1977, la BBC realizó una serie de documentales con el nombre de “Los senderos de los dioses”. En uno de ellos, el reconocido investigador Toni Morrison viajó hasta Ica y entrevistó a Basilio Uchuya. Una vez más, el artesano confesó que él mismo fabricaba las piedras y fue filmado grabando una de ellas con un taladro de dentista. Luego, coció la piedra en un horno con estiércol de vaca. Todo en pocos minutos.

    Pasaron los años, y el Dr. Cabrera siguió defendiendo la autenticidad de sus piedras, más con el exceso de su obesión que con la fuerza de la razón. Con el tiempo, la gloria se esfumó entre las arenas del desierto y las piedras grabadas de Ica pasaron al olvido.

    Gliptolito Higado Ica Piedra

    En esta piedra de la colección del Dr. Cabrera que pesa cincuenta kilos, se aprecia un supuesto hígado gigante. (Foto por J.J. Benítez)

    En 1996, la NBC produjo otro documental sobre las piedras de Ica. Esta vez, para la serie “Los misteriosos orígenes del hombre”. En este, Basilio volvió a confesar el fraude, pero esta vez, afirmó que existían unas cinco mil piedras originales que estaban en posesión del Dr. Cabrera.

    Como vemos, la historia es mucho más intrincada de lo que uno imagina. La controversia sobre las piedras empezaría a aclararse definitivamente con el trabajo de un periodista español.

    La investigación de Vicente París

    En 1998, la revista española “Año Cero” envió uno de sus mejores reporteros, Vicente París, para esclarecer la verdad sobre las piedras grabadas del Dr. Cabrera.

    El reportaje de París fue la estocada final a la ya desgastada reputación de las piedras del Dr. Cabrera. El reportero español entrevistó a la artesana Irma de Arcapana, quién lo llevó a la cantera de donde sacaban las piedras y confesó, una vez más, que eran los artesanos quienes fabricaban las piedras grabadas:

    “Todos los escombros que ves allí abajo los hemos ido echando Basilio y yo en todos estos años. De aquí han salido gran parte de las miles de piedras que hay en el museo de Cabrera y de las que se han vendido en Ica.”

    Luego, en su taller, Irma le mostró a París, el proceso completo de fabricación de una piedra. Primero se dibujada el diseño en papel, luego se le trazaba con lápiz en la piedra y a continuación se grababa el dibujo usando un pedazo de sierra, esta primera parte del proceso no duraba más de cinco minutos. Finalmente, se sometía la piedra a un proceso de embetunado y quemado. El resultado final, según el reportero, era concluyente:

    “El resultado fue el esperado: un gliptolito virtualmente idéntico a los de Cabrera. Estaba claro que era posible falsificar un gran número de ellos en poco tiempo.”

    Gliptolito revista ano cero piedras de ica

    Montaje fotográfico en el que se aprecia el proceso de extracción y fabricación de una piedra grabada, como se los mostró Irma a Vicente París. (Revista Año Cero, Fotos por J.A.Caravaca)

    Por si fuera poco, Santiago París llevó a España varias piedras grabadas, adquiridas en Ica, con el fin de que un arqueólogo las analizara. Los análisis mostraron que había restos de papel de lija en la mayoría de las muestras.

    El reportaje de París incluyó una declaración realizada por el artesano Basilio Uchuya en 1981, en la que Basilio confesaba que era el mismo Dr. Cabrera quien le entregó los diseños para las piedras. Esta declaración de Uchuya fue confirmada por Irma Aparcana, quien le relató lo siguiente al periodista Santiago París.

    “Al principio fue el propio Cabrera quien nos daba los dibujos para que se los grabásemos en piedras. Pero después, cuando vio que yo decía la verdad a la gente, dejó de darme trabajo y empezó a decir que yo estaba loca. A partir de entonces sólo encargó trabajos a Basilio”.

    Vicente París habló con el Dr. Cabrera y le pidió que le mostrase los documentos del supuesto estudio realizado por la Universidad de Bonn en el que se afirmaba que las piedras tenían miles de años de antigüedad. El Dr. Cabrera se negó. Paris le pidió una de las piedras de su museo para someterla a algunos análisis y el Dr. Cabrera se volvió a negar. París también le mostró el informe que mostraba los restos de papel de lija en las piedras, y el Dr. Cabrera no se inquietó y dijo que la piedra analizada era auténtica pues era similar a muchas de las que había en su museo.

    Cansado del hermetismo del Dr. Cabrera y buscando corroborar sus sospechas, París contactó a dos argentinos que habían robado una de las piedras del museo del Dr. Cabrera para someterla a estudios de laboratorio. Según París,  los resultados de los análisis mostraban que los grabados de la piedra habían sido realizados con instrumentos modernos.

    Gliptolito Ica piedra

    Según Cabrera, en esta piedra se aprecia el mapa de la Tierra como era hace millones de años atras, en los tiempos gliptolíticos. (Foto por J.J. Benítez)

    Finalmente, Vicente París nos cuenta que tuvo acceso al cuarto donde el Dr. Cabrera guardaba las piedras más insólitas. En este lugar París observó una piedra que representaba la “última cena” de forma similar al famoso cuadro de Da Vinci.

    La otra pieza importante es una representación de la Santa Cena – con hombres gliptolíticos incluidos – donde tanto la figura de Cristo como la de los apóstoles, e incluso la forma de las ventanas del fondo son una copia exacta de la obra del inmortal Leonardo da Vinci. Pocas personas han sido autorizadas a ver, y ninguna a fotografiar tan anacrónico gliptolito, que para Cabrera es una muestra indiscutible de la capacidad precognitiva de esa antigua y sabia raza. Sin embargo, para Basilio -verdadero autor de esas piedras – no representa ningún esfuerzo especial: simplemente se limitó a copiar el cuadro de la Santa Cena que adorna una pared del comedor de su casa.”

    Vicente París llegó a la conclusión que Basilio Uchuya y el Dr. Cabrera eran cómplices en el engaño.

    Gliptolito con canguro piedra de Ica

    A la izquierda una piedra grabada de la colección de Dr. Cabrera en la que se aprecia a un supuesto canguro de los tiempo gliptolíticos. A la derecha, el Dr. Cabrera con una de sus adoradas piedras. (Foto por A. Veciana)

    Después de 1996, no se hicieron más investigaciones serias sobre el tema. El Dr. Cabrera murió en el 2001, convencido de que un grupo de mal intencionados había organizado un complot en su contra para sabotear el descubrimiento arqueológico más importante de los últimos tiempos y le haba negado la oportunidad de reescribir la historia.

    Teniendo en cuenta todo lo visto en este artículo y a pesar de que la investigación de París era concluyente, los defensores de la autenticidad de las piedras del Dr. Cabrera siguieron convencidos de que todo había sido un complot en contra de su maestro.

    En la siguiente entrega, con la que terminaremos esta serie, las piedras de Ica nos cuentan una historia que el Doctor Cabrera nunca imaginó.

    Fuentes: caravaca.blogspot.com, planetabenitez.commuseodepiedrasgrabadasdeica.com.pe, philipcoppens.com, piedradeica.blogspot

    Historias relacionadas:

    Historias relacionadas

    Piedras de Ica II: De Ocucaje a la corte de España
    Varios

    Comparte este artículo

    Alan Brain

    Alan Brain

    Comunicador audiovisual e investigador independiente. En Los Divulgadores, Alan Brain cubre los rubros de astronomía, ciencia, estudios bíblicos y extraterrestres, entre otros. “Un divulgador necesita ser, al mismo tiempo, un investigador exhaustivo, un traductor riguroso y un buen narrador.” @alanbrain.

    Piedras de Ica I: El alucinante Dr. Cabrera

    Entrada siguiente »

    La historia del ser humano según Zecharia Sitchin

    6 Comentarios

    mostrar comentarios + esconder comentarios -
    1. Alan Brain
      / 24 Mayo, 2012

      Hola Sofía,

      Gracias por visitarnos y bienvenida!

      Saludos cordiales,

    2. / 23 Mayo, 2012

      buenas acabo de enterarme de tu webblog y la verdad es que me parece excelente no sabia de mas personas interesadas en estos temas, aqui tienes un nuevo lector que seguira visitandote semanalmente.

    3. Alan Brain
      / 24 Marzo, 2012

      Hola Patricia,

      Ayer, finalmente publicamos el último y esperamos definitivo capítulo sobre las piedras de Ica. Espero que lo disfrutes.

      http://losdivulgadores.com/2012/03/piedras-de-ica-iii-un-fraude-revelado/

      Saludos,

    4. Patricia Velázquez G.
      / 20 Marzo, 2012

      MUY INTERESANTE ARTICULO, ESPERARÉ LA SIGUIENTE ENTREGA PARA DEJAR UN COMENTARIO COMPLETO,SALUDOS AL SR. BRAIN Y A SU EQUIPO.

  • Alan Brain
    24-05-12

    Hola Sofía,

    Gracias por visitarnos y bienvenida!

    Saludos cordiales,

  • Cristianismo

  • museo de la biblia steve green scott carroll bible museum

    El infame Museo de la Biblia

    En el 2017, en el corazón de Washington D.C, el multimillonario Steve Green abrirá las puertas del espectacular Museo de la Biblia. Una inversión de 800 millones ...

    Lea Más
  • BADALOCCHIO, Sisto The Dead Christ

    El verdadero final del evangelio de Marcos

    Entre los últimos versículos del evangelio canónico conocido como el evangelio de Marcos, duerme anestesiada una historia que demuestra que la Biblia más que la pura ...

    Lea Más
  • Explorar más entradas

    Más

    Annunakis

  • Anunnaki, Peru, extraterrestres, teshub, Wiracocha, Tiahuanacox

    Los Anunnaki: la conexión Perú VIII (la primera pista)

    La reconstrucción de la historia sobre la posible presencia Anunnaki en el Perú empieza a tomar forma y cobrar sentido como una cronología alternativa a la historia ...

    Lea Más
  • Anunnaki, tiahuanaco, Sitchin, posnansky, titicaca, oro

    Los Annunaki y los secretos del lago Titicaca

    En el altiplano boliviano, a 4,000 metros de altura y casi a orillas del lago Titicaca, yacen los restos pétreos de lo que continúa siendo uno de ...

    Lea Más
  • Explorar más entradas

    Más
    2012 Abducciones Anunnaki Astronomía Contacto extraterrestre Enki Enlil Exopolítica Extraterrestres Historia alternativa del Perú Historia de la biblia Jesucristo Mayas NASA Nibiru Nuevo Testamento Ovnis Raúl Julia Levy Sumerios Tormentas solares Vida extraterrestre Zecharia Sitchin