Historia de la Biblia I: Los primeros escritos
Los Divulgadores
Este es el primer capítulo, de una serie de diez, sobre la historia de la Biblia, especificamente del Nuevo Testamento. Historia de la Biblia I, Los primeros escritos
    Print Friendly

    Historia de la Biblia I: Los primeros escritos

    27 Julio, 2011 por
    NEW PAPIRO

    El papiro P52, también conocido como “El fragmento de San Juan” pues contiene un fragmento del evangelio de Juan, fue supuestamente escrito hacia el año 125 DC, y es el documento cristiano más antiguo que tenemos.

    Este es el primer capítulo, de una serie de diez, sobre la historia de la Biblia, especificamente del Nuevo Testamento. A lo largo de esta serie veremos que los apóstoles no escribieron el Nuevo Testamento, que luego de la muerte de Jesús aparecieron muchas cristiandades diferentes a la que conocemos, analizaremos como  la “ortodoxia cristiana” estableció el monopolio de la fe, que libros fueron excluidos del “Canon” oficial del Nuevo Testamento, hablaremos del famoso “Textus Receptus” de Erasmo de Róterdam, de la increíble historia de Constantin Von Tischendorf, el cazador de manuscritos que dedicó su vida y recorrió el mundo buscando antiguos manuscritos de la biblia, y finalmente veremos la fiabilidad de las ultimas versiones y traducciones del Nuevo Testamento, para demostrarles que éste no fue hecho por Dios sino por hombres de carne y hueso.

    Historia de la Biblia I: Los primeros escritos

    La importancia que los cristianos le han otorgado por siglos a la Biblia no es gratuita, pues la religión judía, de la cual se derivó el cristianismo, recogía sus tradiciones en libros sagrados que se conservaban en el templo de Jerusalén para ser leídos e interpretados durante los servicios religiosos. Según Bart Ehrman, El judaísmo fue la primera “religión del libro” y el cristianismo siguió el mismo camino.

    El cristianismo comenzó con Jesús, un rabbi (maestro judío) que aceptaba la autoridad de los libros sagrados judíos y que leyó, estudió e interpretó esos libros para sus discípulos.Jesús fue judío de nacimiento por parte de padre y madre. Fue un erudito conocedor de la religión judía.

    Jesús, no dejó iglesia, doctrina, ni religión. Además, resulta paradoxal que alguien que acordaba tanta importancia a los textos, no dejara ninguna obra escrita. Todo parece indicar que decidió no hacerlo deliberadamente. Predicaba con su vida y transmitió sus ideas a través de imágenes o parábolas. Después de muerto los apóstoles y otros seguidores que lo identificaron como el mesías que esperaba el pueblo judío, se dedicaron a propagar su mensaje viajando y fundando comunidades de creyentes. Cabe aclarar que los judíos en su mayoría, no creyeron que Jesús era el mesías pues según las profecías del Antiguo Testamento ellos esperaban a un rey guerrero como David que derribara los enemigos de Israel, y estableciera a Israel, una vez más, como un estado soberano. Para ellos, Jesús representaba la antítesis de lo que esperaban.

    “San Pablo predicando en Efeso”, Eustache Le Sueur.

    Uno de aquellos judíos que identificó a Jesús como el mesías y decidió viajar predicando su mensaje fue Pablo de Tarso, un judío romano con una buena educación que le permitió leer las sagradas escrituras judías. Pablo no fue uno de los apóstoles, y según el Nuevo Testamento no conoció a Jesús, sin embargo se convirtió muy pronto en uno de los pilares del cristianismo. Se erigió como el “apóstol de los gentiles” o “el apóstol de los no judíos” pues siempre sostuvo que el mensaje de Jesús era para todos, judíos y no judíos, a diferencia de los apóstoles liderados por Santiago y Pedro, quienes preferían predicar el mensaje de Jesús solo a los judíos.

    Según sus propias cartas incluidas en el Nuevo Testamento, Pablo fundó iglesias en varias ciudades del este del mediterráneo. Después de ganar nuevos adeptos en una ciudad, continuaba su camino para seguir con su prédica, pero algunas veces le llegaban malas noticias de las comunidades que había establecido: problemas de autoridad, mal comportamiento, inmoralidad y otros. Cuando esto sucedía Pablo escribía una carta a la comunidad en cuestión lidiando con el problema. Estas cartas son los documentos más antiguos del Nuevo Testamento.

    La primera carta de Pablo a la comunidad que él mismo fundó en Tesalónica, denominada “Primera Carta a los Tesalonicenses” está datada alrededor del año 49 y es el documento cristiano más antiguo que tenemos en la Biblia. Fue escrita 15 años después de la muerte de Jesús y 20 años antes de la aparición del evangelio más temprano, el de Marcos, que relataría la vida de Jesús.

    Tesalonicenses V, 26, 27, Saluden a todos los hermanos con el beso santo. Les conjuro por el Señor que esta carta sea leída a todos los hermanos.

    Como bien aclara Ehrman, esta no era una carta cualquiera que se puede leer y desechar. Pablo insiste en que sea leída a todos los miembros de la comunidad y que sea aceptada como una declaración oficial del fundador de la comunidad.

    “San Pablo predicando en Atenas”, Rafael Sanzio

    La importancia de los escritos para la religión cristiana no implicaba necesariamente que la mayoría de sus creyentes podía leer. Según los estudios de William Harris y Catherine Hezser, solo un 10% de la población de esa región (Palestina) podía leer y/o escribir. En esa época, saber leer era un privilegio de las clases pudientes.

    Estas cartas fueron fundamentales para el desarrollo de las primeras comunidades cristianas, y algunas de ellas, por su contenido, llegaron a ser consideradas tan importantes como las escrituras judías del Antiguo Testamento.

    Estos primeros documentos unificaban a los cristianos en sus creencias, los guiaban en sus prácticas, y sobretodo los hacían diferentes de otras religiones pues se jactaban de pertenecer a un movimiento cuyos principios no sólo se transmitían de manera oral, sino que estaban certificados en documentos.

    Con la aparición de las cartas se plantea por primera vez un problema que sería recurrente en los primeros documentos cristianos, la falsa autoría.

    La mayoría de los conocedores del tema afirman que muchas de las cartas atribuidas a Pablo fueron realmente escritas por sus seguidores en su nombre, pues para las comunidades cristianas una carta firmada por alguno de los apóstoles sería recibida con mucho más respeto y acogida que una escrita por un desconocido.

    Pero Pablo no es el único que escribió cartas; los apóstoles liderados por Santiago, el hermano de Jesús, también hicieron lo mismo como veremos en otro artículo.

    Mientras que la imagen de Jesús se alejaba en el tiempo, en sus seguidores crecía la necesidad de conocer más sobre su vida y enseñanzas. El siguiente paso lógico era componer el relato del nacimiento, muerte y resurrección del líder del nuevo movimiento.

    Así nacieron los evangelios que tenemos en la Biblia, y los hubo tantos que pocos años después de la muerte de Jesús, se contaban por decenas, pero solo cuatro fueron incluidos en el Nuevo Testamento, ninguno de estos escrito por los apóstoles. ¿Por qué y cómo se hizo esto? lo veremos en la siguiente entrega de la historia de la Biblia.

    Las citas bíblicas las hemos tomado de la New Revised Standard Version Holy Bible with Apocrypha. Oxford University Press, 1989. Para la versión en español hemos usado como base la anterior comparándola con La Biblia De Jerusalén Latinoamericana, Editorial Desclée De Brouwer, 2007. Hemos empleado además, como apoyo en caso de discrepancia, The Word Study Greek-English New Testament with Complete Concordance de Paul R. McReynolds, Tyndale House Publishers, 1999.

    Historias relacionadas:

    Historias relacionadas

    Historia de la Biblia I: Los primeros escritos
    Cristianismo

    Comparte este artículo

    Alan Brain

    Alan Brain

    Comunicador audiovisual e investigador independiente. En Los Divulgadores, Alan Brain cubre los rubros de astronomía, ciencia, estudios bíblicos y extraterrestres, entre otros. “Un divulgador necesita ser, al mismo tiempo, un investigador exhaustivo, un traductor riguroso y un buen narrador.” @alanbrain.

    Jesucristo fue un judío revolucionario

    Entrada siguiente »

    El FBI y los OVNIS

    Cristianismo

  • museo de la biblia steve green scott carroll bible museum

    El infame Museo de la Biblia

    En el 2017, en el corazón de Washington D.C, el multimillonario Steve Green abrirá las puertas del espectacular Museo de la Biblia. Una inversión de 800 millones ...

    Lea Más
  • BADALOCCHIO, Sisto The Dead Christ

    El verdadero final del evangelio de Marcos

    Entre los últimos versículos del evangelio canónico conocido como el evangelio de Marcos, duerme anestesiada una historia que demuestra que la Biblia más que la pura ...

    Lea Más
  • Explorar más entradas

    Más

    Annunakis

  • Anunnaki, Peru, extraterrestres, teshub, Wiracocha, Tiahuanacox

    Los Anunnaki: la conexión Perú VIII (la primera pista)

    La reconstrucción de la historia sobre la posible presencia Anunnaki en el Perú empieza a tomar forma y cobrar sentido como una cronología alternativa a la historia ...

    Lea Más
  • Anunnaki, tiahuanaco, Sitchin, posnansky, titicaca, oro

    Los Annunaki y los secretos del lago Titicaca

    En el altiplano boliviano, a 4,000 metros de altura y casi a orillas del lago Titicaca, yacen los restos pétreos de lo que continúa siendo uno de ...

    Lea Más
  • Explorar más entradas

    Más
    2012 Abducciones Anunnaki Astronomía Contacto extraterrestre Enki Enlil Exopolítica Extraterrestres Historia alternativa del Perú Historia de la biblia Jesucristo Mayas NASA Nibiru Nuevo Testamento Ovnis Raúl Julia Levy Sumerios Tormentas solares Vida extraterrestre Zecharia Sitchin